
DATOS RELEVANTES
Algunos de sus logros:
- 6 anillos de campeón de la NBA
- 6 veces MVP de las finales
- 5 veces MVP de la temporada regular
- Seleccionado por la NBA como uno de los 50 mejores jugadores de la historia
- 10 veces máximo anotador de la NBA
- 13 presencias en el All Star
- Máximo anotador de la historia del All Star
- 3 veces MVP del All Star
- 2 veces campeón del concurso de mates
- 2 medallas de oro olímpicas
- El jugador con mejor promedio anotador de la historia
- El que más puntos, asistencias y robos ha conseguido en la historia de los Chicago Bulls
- El jugador con más edad que ha logrado 40 puntos en un partido
Michael Jordan
El mejor jugador de baloncesto de la historia y uno de los mejores deportistas de todos los tiempos. Una auténtica leyenda viva del deporte.
puntuación media
Sea uno aficionado al deporte o no, poca gente no conoce a Michael Jordan. Sus éxitos deportivos han acaparado muchas portadas de revistas y minutos de informativos. Hoy en día, ya retirado, continúa siendo una referencia para los más jóvenes. Los logros de "Air" Jordan en las pistas son inigualables. Pero el camino hacia la fama no fue fácil. Su familia, natural de Brooklyn (Nueva York), se trasladó a vivir a una pequeña localidad de Carolina del Norte cuando Michael era sólo un niño. Por aquella época, a Jordan le encantaba el béisbol, aunque también practicaba el baloncesto y el fútbol americano. Finlamente se enroló en el equipo de baloncesto de su High School. En su segundo año fue cortado del primer equipo y eso empezó a aflorar los más profundos instintos ganadores que luego le harían famoso. El joven Michael usó esa rabia para automotivarse. Comenzó a entrenarse hora tras hora en la pista. Cuando se cansaba, se imaginaba las taquillas del vestuario sin su nombre escrito en ellas y eso le daba más fuerzas para seguir entrenando. Al final, volvió al equipo y lo llevó a conseguir el campeonato estatal.
La leyenda de Jordan comenzaba a fraguarse aunque no sería hasta su etapa universitaria cuando su popularidad empezó a crecer de manera imparable. Cuando acabó el High School, recibió una beca para estudiar en la Universidad de Carolina del Norte, una auténtica "fábrica" de deportistas. En la final por el título universitario de 1982, logró la canasta decisiva ante Georgetown. Un año más tarde era elegido mejor jugador universitario del año. El nombre de Michael Jordan empezaba a ser muy popular en Estados Unidos. Sería en los Juegos Olímpicos de Los Angeles´84 cuando la comunidad internacional comenzaría a darse cuenta de su potencial. Jordan lideró al equipo americano, entrenado por el mítico Bobby Knight, que logró la medalla de oro en una final jugada contra España. Ese mismo año fue escogido en el número tres del Draft de la NBA por los Chicago Bulls -Hakeem Olajuwon y Sam Bowie fueron los números uno y dos-. Comenzaba su etapa en la mejor liga del mundo donde no tardaría en demostrar que era uno de los mejores jugadores. En su primera temporada promedió más de 28 puntos por partido, jugó el All Star y fue elegido, sin discusión, Novato del año.
Los comienzos de Jordan en la liga coincidieron con la época dorada de los Celtics de Larry Bird y los Lakers de "Magic" Johnson y Kareem Abdul-Jabbar. La aparición de un joven como él podía haber levantado alguna que otra envidia. Pero los grandes jugadores de la época se rindieron ante la magia de Jordan. En un partido de playoff de 1986, Michael se salió anotando 63 puntos en la cancha más mítica de la NBA, el Boston Garden. Aquel día Larry Bird dejó claro lo que pensaba: "Hoy he visto a Dios disfrazado de jugador de baloncesto". Los Bulls de Jordan siempre llegaron a los playoffs, aunque no sería hasta 1991 cuando alcanzarían su primera final y conseguirían su primer título. Éxito que repetirían en 1992 y 1993. Además, en 1992 formó parte del "Dream Team" que arrasó en las Olimpiadas de Barcelona y se convirtió en el mejor equipo de baloncesto de la historia. Pero tras su tercer anillo consecutivo, la vida de Jordan sufrió varios reveses que desembocaron en su primera retirada. Su padre murió asesinado en circunstancias que aún hoy siguen si estar claras. Además, la NBA le abrió expediente por supuestas apuestas ilegales, aunque luego fue archivado. Su motivación desapareció y decidió dejar el baloncesto.
Como siempre le había gustado el bésibol decidió probar y fichó por los White Sox de Chicago. Jugó en un par de filiales pero nunca destacó como bateador. Fue durante ese año y medio cuando los Bulls retiraron su camiseta con el 23 y erigieron una estatua a tamaño real de Michael en la puerta de su pabellón, el United Center. Jordan decidió volver a la NBA a finales de la temporada 94-95. Lo hizo con el número 45 a la espalda y logró llegar a semifinales de conferencia, cayendo eliminado a manos de los Magic de Orlando. Eso hizo renacer sus más puros instintos competitivos. Consideraba que debía volver a demostrar al mundo que era el mejor y lo consiguió. En la temporada 95-96, Jordan llevó a su equipo a un récord de 72-10 en la temporada regular, récord histórico, fue el máximo anotador de la temporada, MVP del All Star, MVP de la temporada regular y MVP de las finales. El mejor Jordan había regresado y los Bulls volvieron a ganar tres anillos consecutivos (96, 97 y 98).
Peleas internas con el general manager de los Bulls, Jerry Krause, provocaron la desintegración del equipo y la segunda retirada de Jordan, que se antojaba definitiva. Se convirtió en Presidente de Operaciones del equipo de Washington dejando así las canchas y pasando a los despachos. Pero su ausencia de las pistas no se alargó demasiado. En septiembre del 2001, cuando tenía 38 años, Jordan dejaba a medio mundo boquiabierto anunciando un nuevo regreso a las pistas con los Washington Wizards y un contrato de dos años. Aunque no pudo alcanzar los playoffs ninguna de esas dos temporadas, Jordan cosechó otros éxitos como superar la barrera de los 30.000 puntos en su carrera. Finalmente, el 16 de abril de 2003 jugó su último partido.




































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