LÉELAS Y CUÉNTASELO A TUS AMIGOS. ¡VALE LA PENA!

Jason McElwain
1
Comentarios | Comenta
VOTA

Jason McElwain

Un sueño hecho realidad

puntuación media

Solo en el gimnasio después del entrenamiento, Jason McElwain cumplió con su elaborado ritual previo a cada partido. El joven de 17 años, algo así como el "chico para todo" del equipo de baloncesto del Greece Athena High School del estado de Nueva York, metió un triple, encestó una bandeja y anotó un tiro libre antes de besarse la parte de atrás de su anillo en el centro de la cancha. Después, se dirigió rápidamente al vestuario para animar a sus compañeros. Allí, a ritmo de rap, Jason dijo: "Tenéis que dar todo lo que lleváis dentro. El ganador se va a casa contento y el perdedor llega a casa y llora a su madre por la derrota".

El joven McElwain, autista de nacimiento, ama el baloncesto. Por eso, el entrenador de su instituto le aceptó en el equipo a pesar de no haber sido seleccionado en las pruebas previas por su baja estatura (1,70m). Eso sí, nunca le engañó y le dejó bien claro que sería difícil que algún día se vistiera de corto. Jason era como el utillero del equipo. Se encargaba de todo. Cogía la estadística, repartía el agua entre sus compañeros, ayudaba en los entrenamientos y recogía las actas. Pero eso sí, cuando todo el mundo se iba a casa, él se quedaba solo entrenando duro por su cuenta. Se enfrentaba a la canasta durante horas. Todo este trabajo dio sus frutos el pasado mes de marzo de 2006.

Se jugaba el último partido en casa de la temporada y su equipo ganaba con facilidad. Jim Johnson, su entrenador, había premiado su esfuerzo y dedicación y le había inscrito en el acta, dejándole vestirse de corto, aunque en un principio no tenía intención de dejarle jugar. Pero a medida que se acercaba el final del partido, las gradas comenzaron a corear su nombre "¡J-Mac!". Finalmente, a falta de cuatro minutos, Johnson decidió premiar al joven McElwain y le dejó entrar a la pista para algarabía de un público entregado. Su primer intento fue un triple que se quedó dos metros corto. En el siguiente ataque sus compañeros volvieron a asistirle y Jason hizo un tiro cercano a canasta.... que tampoco entró. Era lo normal teniendo en cuenta las circunstancias que rodeaban al partido, así que a nadie extrañaron los fallos.

Pero el destino es caprichoso y el trabajo siempre tiene su recompensa. En la tercera posesión del equipo, sus compañeros siguieron confiando en él. Recibió el balón y se jugó otro triple desde 7 metros sin ningún miedo al ridículo (había fallado dos seguidas antes), pero esta vez entró sin tocar aro. El sueño se había tornado en realidad y la grada estalló en una ovación atronadora para felicitarle por lo que acababa de hacer. Lo que en ese momento nadie sabía era que la exhibición de Jason acababa de comenzar. En la siguiente jugada, volvió a jugarse otro triple... que volvió a anotar. A continuación, y casi sin tiempo para asimilar lo que acaba de suceder, J-Mac volvió a lanzar a canasta desde más allá de la línea de 6,25 y la volvió a clavar. Ya iban 3 triples en menos de un minuto. La gente alucinaba con razón.

La grada coreaba su nombre, sus compañeros de equipos seguían confiando en él y los rivales.... bueno, los rivales bastante tenían con intentar parar al arma secreta que los Trojans acababan de meter en pista. Pero no podían. Era imposible. Cuando quedaban menos de 2 minutos para la finalización del encuentro, Jason volvió a recibir un balón en ataque y, cómo no, se la volvió a jugar. El chaval estaba en racha y volvió a anotar. Lo mismo sucedió en la siguiente jugada. Y en la siguiente, aunque esta vez la canasta fue de 2 puntos. Jason no tuvo compasión con el rival, que vio cómo anotó su sexto triple sobre la bocina que marcaba el fin del encuentro.

En apenas 4 minutos había anotado 20 puntos, el récord en la historia del instituto. Ni que decir tiene que al acabar el partido, la grada saltó a la pista para felicitarle.

La hazaña fue grabada desde las gradas del Greece Athena por un estudiante en vídeo. Éste no perdió el tiempo y envió la cinta a todas las grandes cadenas de televisión que se hicieron eco de la noticia, provocando que Jason Mc Elwain apareciera en los noticiarios de medio mundo. El instituto no tardó en ser "bombardeado" a llamadas y correos electrónicos de padres con niños autistas. Y es que Jason, que aprendió a hablar a los cinco años, sigue teniendo falta de adaptación a la sociedad pero en su instituto ha sabido aprender a convivir con los jóvenes de su edad.

Sin duda, la historia del joven Jason no tardará demasiado en llegar a la gran pantalla. Cumple con todos los requisitos de una pelicula "made in Hollywood". Y es que tan solo un día después de la hazaña de McElwain, más de 20 productoras de cine contactaron con sus padres. Entre ellas, gigantes como Warner Bros. o The Walt Disney Company.

otras historias

interesantes

SÍGUENOS Youtube Facebook