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Károly Takács
El campeón ambidiestro
puntuación media
La historia olímpica está llena de gestas de atletas que han superado adversidades increíbles para ganar medallas de oro, pero el caso de Károly Takács es, tal vez, uno de los que mejor ilustran la entrega y el afán de superación.
En 1938, el Sargento del ejército húngaro Károly Takács (1910-1976) era uno de los mejores competidores mundiales en Tiro Rápido con Pistola, integrante del equipo de su país que ese año había conquistado el campeonato del mundo y firme candidato a conquistar el Oro en los próximos Juegos Olímpicos programados para disputarse en Tokio en 1940. Un día, durante unas maniobras militares en las que estaba participando, ocurrió un terrible accidente; una granada defectuosa hizo explosión y Károly Takács sufrió serias lesiones, por más intentos y esfuerzos que se hicieron la situación fue irreversible, había perdido su mano derecha, su mano de tiro.
Takács permaneció un mes en el hospital con fuertes dolores y con una depresión profunda por la desgracia de perder una mano y, especialmente, porque su sueño de toda la vida, ganar una medalla olímpica, parecía haberse esfumado. Pero, a pesar de tan terrible tragedia, en cuanto salió del hospital tomó una determinación, ¿por qué no intentarlo con la mano izquierda?. "Practicaba por mi cuenta, nadie sabía que lo estaba haciendo y lo que sentía" llegó a decir años más tarde.
En la primavera de 1939 decidió presentarse en las competencias nacionales húngaras de Tiro con Pistola. Cuando los demás competidores se percataron de su presencia se acercaron a él para manifestarle lo mucho que sentían el accidente que había tenido pero Károly, para sorpresa de todos, les dijo "no vine aquí a verlos a ustedes, vine a competir". Este comentario causó sorpresa, "pero mas sorprendidos quedaron cuando les gané disparando con mi mano izquierda", manifestaría posteriormente Takács. La Segunda Guerra Mundial postergó los Juegos programados para 1940 y 1944, por lo que Károly Takács veía alejarse sus esperanzas de obtener una medalla olímpica. Debido a sus éxitos como deportista y a su incapacidad física, durante el transcurso de la guerra Takács continuó sirviendo en el ejército de su país y seguía entrenando . . . entrenando y entrenando. Al finalizar el conflicto ya tenía el grado de Capitán.
Al restaurarse los Juegos Olímpicos en Londres 1948, Károly Takács era integrante del equipo húngaro de tiro. El día anterior a la competencia le presentaron al Campeón Mundial de 1947, Carlos Díaz Saenz Valiente de Argentina, gran favorito para conquistar la medalla de oro olímpica. "Carlos Díaz Saenz Valiente se sorprendió mucho al verme, pensó que mi carrera había terminado, y me preguntó por qué estaba yo en Londres" expresaba Takács. "Yo le dije a él que estaba allí para aprender y Carlos Díaz Saenz Valiente me miró con extrañeza". Károly Takács ganó la medalla de oro en Londres 1948, a los 38 años de edad, batiendo por diez puntos el récord mundial de Carlos Díaz Saenz Valiente. Takács recuerda con una sonrisa "Valiente ganó la medalla de plata y en el podium de la victoria me felicitó y luego me dijo 'Capitán Takács, usted ha aprendido suficiente' ". Cuatro años más tarde, Károly Takács volvió a ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952, venciendo a su compatriota Szilárd Kun por un punto; Carlos Díaz Saenz Valiente terminó cuarto, dos puntos atrás. Después de la ceremonia de entrega de medallas, y según palabras de Takács, "Valiente se acercó a mí recordando la conversación de Londres y dijo sonriente 'Capitán Takács, usted ha aprendido muchísimo, ahora es tiempo de que se retire y me enseñe a mí' ". Hubo enormes celebraciones en Hungría cuando el Capitán Károly Takács regresó de los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952 convertido, para siempre, en un héroe nacional.
Participó también en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956 pero no pudo conseguir su tercera medalla.